miércoles, 16 de enero de 2013

Copa Trismo Std. 2012 : Mucho más que salvar la ropa

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Un año muy sui géneris para la Copa, dijimos antes de que finalice la tem-
porada, en la previa de la octava fecha, el Coronación 2012.
No se puede pasar por alto, en este análisis de lo institucional, un de-
talle que fue común a varias categorías, como fue la falta de escenarios, a
principios de año.

Concordia era una montaña de tierra removida, lugares a medio terminar,
con una sensación de abandono de tareas. Al sur, se le dieron varios pla-
zos, como un referí tramposo que cuenta hasta 22 para lograr que un pu-
gilista "groggy" se levante.

Cuando al fin estuvo lista la "obra" se hizo presente la lluvia (mayo) por lo
que insólitamente, el torneo comenzó en junio.
A esta altura del año, era imposible no pensar que la dirigencia sólo tenía
como opción "salvar la ropa". Terminar el año y repensar una temporada
2013 "como la gente"...

Pero no fue así. Porque a pesar de nuestras reservas iniciales, debemos re-
conocer que la "junta" o "pool de intereses" con las dos Asociaciones de pi-
lotos que se agregaron el año pasado (Citroen Competición y C.E. 850) a
una sociedad  con años de convivencia (C.T.S. - TC del Litoral) fue cose-
chando los frutos de la madurez.

No resultó sencillo para la A.P.T.S. el año, y seguramente debieron convo-
car a más de una reunión extra, prestándose a marchas y contramarchas.
Primero se dijo que arrancarían en Salto, versión nunca confirmada, que si
tuvo algo de verídico, murió en el puente de la represa de Salto Grande, una
barrera infranqueable.

Las leyes uruguayas impiden organizar actividades deportivas sin la -al menos
- co-organización de una entidad deportiva oriental. Interesante ley que se
debería copiar en estas pampas, para evitar que organice una entidad fan-
tasma, como "Asociación civil trabajadores descalzos de Villa Calzada"
que aunque Ud. no lo crea, es un truco que se emplea bastante seguido.
Si pasa algo grave, cantale a Gardel.

Ahora bien. Primer fin de semana de junio, y todas las ansias renovadas.
Las tan esperadas obras, fueron un riego asfático de medio playón de
boxes, a desnivel con el resto (de tierra) que vale decir, lo condena a que-
dar "recubierto de un barrito muy chic" en caso de tormenta.

Las medidas de seguridad, en Gualeguaychú -insistimos- siempre serán in-
suficientes mientras no se haga el "murito" exterior que sirve de soporte a
los muñecos de goma, al menos en las curvas mas comprometidas.

Ni los pilotos ni nosotros nos quejábamos, era hora de arrancar de cual-
quier modo, y además el trazado sureño se ha convertido en un "clásico"
o sea el favorito de los pilotos por sus largas y planas rectas.

Un arranque tibio en cuanto a número de máquinas, pero plausible. Hoy
en día, dirigirse al Sur es un trámite. Pero en esos tiempos "la 14" estaba
plagada de desvíos, retenes y carente de señalización en algunos secto-
res. Doble aplauso para los "héroes" que fueron.

Por dos instancias se debió repetir el viaje, la tercera vez muy a pesar del
hastío de los pilotos, que tenían la promesa de estar corriendo ese mes
(septiembre) "de nuevo en casa".

Muy buena idea hacer una doble jornada "ya que estamos" en el Sur, por
lo que se llegó a mediados del mes de la primavera con 5 fechas corridas,
todas en Gualeguaychú. No era lo ideal, pero representaba lo máximo de
lo posible.

Conocida es la historia del pavimento que se despegó como cobertura de
chocolate en un bombón escocés. La ausencia de autoridades de primera
línea en la "Re- inauguración" del Autódromo fue muy sugestiva. ¿No qui-
sieron dar la cara por lo hecho a las apuradas?

"Talán, talán talán, se arregla con..." decía la propaganda de un famoso pe-
gamento epóxico. Por supuesto, la pista se arreglaba ¿pero la fecha perdi-
da por la Copa?  A ésa no la arreglaba ya nadie....se perdió octubre entre
dimes y diretes inherentes a la reconstrucción de la cinta asfáltica. Como es
de rigor entre argentinos, la culpa la tuvo San Pedro que no hace caer las
gotas cuando a nosotros se nos antoja.

Así es que recién en noviembre, y con una doble fecha, se pudo volver a
correr "en casa". Lamentablemente la cifra de máquinas no creció lo espe-
rado, sólo 17 se presentaron.

Una de las razones argumentadas, es que la temporada ya tocaba a su fin,
por lo que no se justificaba un gasto. Lo que no se dijo, es que el 2012
quedará en la historia como el año en que "murió" la clase menor.

Ésto dejó sin chances de participar a algunos pilotos - Javier Gómez había
repintado la máquina en el receso, por ejemplo- y condenó al polvo del fon-
do de los talleres a otros chasis gloriosos.

En otras palabras, faltó ese "relleno" que eran los "fititos" de la 1.100 cc
Y lo asumimos agregando "1400" al nombre de la categoría.

Se cerró el año sin grandes novedades en los dirigencial y técnico, salvo la
lamentable exclusión de Luciano Martínez (foto de portada) en el Corona-
ción.

Una tan inexplicable como excesiva confianza de parte de los Martínez en
el impulsor de un preparador que fuera expulsado de la categoría por
reiteradas infracciones al reglamento, le impidió cerrar el año sin incidentes
a la Copa.

Hubiese sido lo más justo, por la versatilidasd que demostró la dirigencia
que encabeza Mario Paulino, que dicho sea de paso, sumó "buenos puntos"
para ocupar en el futuro un lugar en la F.A.E. -tal como lo vaticinamos en
una nota hace un año atrás- por el respeto que se ganó de parte de la máxi-
ma entidad del deporte motor de la provincia.

Una labor silenciosa en beneficio de los pilotos, que muchas veces se que-
jan del costo o lo engorroso de ciertos trámites, que a la larga resultan be-
neficiosos para ellos mismos.

Siempre quedan cosas por mejorar, y en su momento uno a uno fuimos
detallando los errores, pero en líneas generales, la  ya no tan inexperta
Comisón Directiva de la A.P.T.S. con muchos integrantes jóvenes que
están haciendo sus primeras armas, hizo mucho más que "salvar la ropa".

Eso sí, faltaría convocar con antelación suficiente a las reuniones, y ase-
gurarse que nadie quede afuera de las mismas. Ninguna urgencia justifi-
ca excluír a un sector (ni al último de los vocales ni al barrendero) de
las decisiones.

Tal vez este 2013 que pinta mucho más "normal" sea el tan anhelado año
del "despegue" de la Copa. Como saldo alentador de la temporada que
feneció, tuvimos al Duna de Facundo Pierini (foto) el único auto nuevo
que se presentó, y que en pocas carreras demostró estar "casi maduro"
para el primer triunfo.

Pero ése es mérito de Fernando Pierini y su grupo, así que el análisis de
la parte dirigencial, se cierra acá, con el libro abierto, no de un golpe se-
co como esos pesadas enciclopedias que hacen ruido al ser devueltas a
su volumen original antes de retornarlas a su polvoriento y telarañoso lu-
gar en la biblioteca. Se entiende ¿no?


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