jueves, 9 de febrero de 2017

K.E. 2016: Asoma una nueva generación

EL BALANCE DE LA TEMPORADA RÉCORD - PARTE II

Entrando de lleno al análisis de la faz deportiva, nos encontramos con otra muy
buena temporada de la menor de las divisionales, Escuela 110. A diferencia del
torneo anterior, no solamente hubo intensa lucha sino que se le agregó una cama-
da de nuevos "aspirantes a piloto", o una docena de esperanzas como nos gusta
decir. En cuanto a Promocional, tuvo la mejor temporada desde su creación, con
algunas carreras de morboso final, estupendas batallas y firmes confirmaciones
de talentos que asomaron poco tiempo atrás en Escuela. A ésta, donde se dan los
primeros pasos, analizaremos en esta nota.

   Grilla de la final en Paraná. Ríos (2) Borgert(5) Fulini (3) Schmukler (7) etc.


Al torneo, suponíamos desde la primera fecha, lo iban a discutir Agustín Fulini,
Omar Ríos y Manuel Borgert, dado el forzoso "salto" a la Promo de Juan Franco
Casagrande y de Tomi Pellandino. Y así fue. Pero junto a ellos maduró aquella
camada que en el 2015 había dado sus primeros pasos, como Benjamín Traverso,
Uriel Schmukler, Segundo Barroso, Julián Berti o Facundo Latute. Lástima que
este último no siguió, le fue bien en la Promo y no quiso o no pudo "bajar". Con
Ríos pasó otro tanto, pero por el tema edad.

Los papis (o abuelos) con experiencia deportiva pusieron a sus hijos en pista en
el inolvidable 2016. Ya lo habían hecho en el 2015 Tomás Arosio y el citado Uriel
Schmukler (lo conocemos de bebé, por el paso su padre en el TC Pista) abriéndo-
les bien grandes los brazos a Juan Pablo Leonardelli, Carlos Ziegler, Mateo Lang,
Ayrton Pérez, Valentín Coffy, Tomás Kern y Nazareno López.

Pero también a Brian Mansanarez, Nicolás Beltrame, Juan M. Laplacette y José
Ignacio Herrero, entre los cuales siguió sumando vueltas de experiencia nuestro
pequeño Bautista Cicognini.

Tuvo picos de 16 participantes Escuela (en Gualeguay 1 y Villaguay 2) con el
menor número de 11 (En Paraná y en el Coronación) promediando 13 por fecha.
El inicio fue pintoresco. La primera victoria del diminuto "Manu", para alegría
de Mauricio, su padre, y del "profe" Leandro Guimard. Su mecánico es el mismo
que atendía a su padre en el Falcon de TC Pista.

Una vez vaya y pase, se creía por entonces. En el arranque, Fulini había sido
escolta y Ríos tercero. Schmukler cuarto, Carlitos Ziegler noveno, debut y despedi-
da, pues siguió en la Promo.

En la segunda, repitió el ramirense, que ya empezó a ser mirado con otros ojos.
"Chapita" Fulini volvió a verlo de atrás, mientras Schmukler subía al primero de
sus tres podios en el año. Los grandes "perdedores" de aquella fecha fueron Ríos,
desdibujado, y Benja Traverso, al que le faltó poco para el podio, al que llegaría
cuatro fechas más adelante.

En la segunda visita consecutiva a la "Capital del citrus", repitieron el número del
parque, 13. Dato curioso, en sendas finales Leonardelli entró octavo, dando toda
la sensación de estar para más. Por esa época, el duelo era con su coterráneo Tomi
Arosio, séptimo en la primera delante de Juan Pablo, y noveno en la segunda. El
luquense Segu Barroso, abandonó en el arranque y ausente en la segunda. Nada
hacía presumir la "explosión" de Segu en Paraná, para la tercera fecha.

Lamentablemente para él, la sanción por una inexistente falsa largada lo dejó con
escasa chance en la final, que remató con su segundo abandono consecutivo. En la
capital provincial, el local  Omar Ríos fue inalcanzable. Se llevó los 27 puntos en
disputa, allá por el 22 de mayo, en jornada a pleno sol. Borgert supo mantener el
segundo lugar, y Fulini se tuvo que esforzar para llegar al podio. Primero puntos
sumados por el villaguayense Nicolás Beltrame (8º).

La atípica carrera de Villaguay (4-5 junio) empezó con susto, porque se nos pararon
los pelos de la nuca, cuando se largó a llover y los chiquitos de Escuela fueron llama-
dos con bandera roja a parque cerrado. Increíble los chicos como dominaron el kart
a marcha reducida. Téngase en cuenta que para esa fecha- como siempre- se usó el
circuito largo, de más de un kilómetro. Villaguay cuenta con una variante corta, que
no se utiliza.

Pero ahí no estuvo la polémica, si no al día siguiente, cuando el gran dominador
Omar "Castor" Ríos fue bajado en la técnica, ya que habían metido mano en una
parte del motor (el carburador, dijo un colega) que no trascendió oficialmente. Lo
que sí se haría oficial fue el "parate" a Ríos por la infracción. Solo regresaría en
una, para ganar y despedirse.

La consecuencia fue el tercer triunfo del año de Manu Borgert, que dejaba de ser
promesa, para transformarse en sólido candidato al cetro. En tanto Fulini colecciona-
ba otro podio, el cuarto en cuatro fechas... de las cuales tres habían sido ganadas
por el ex K.R.P. Borgert.

En el centro de la provincia se pudo observar también el progreso de los del pelo-
tón más alejado de la punta. Brian Mansanarez por segunda vez consecutiva entró
entre los diez que puntúan.

Izquierda, Ayrton Pérez al finalizar su primera carrera. Al lado, aparca Julián
Berti (13) de muy buena temporada. En primer plano Tomás Arosio (perdón por
el recorte). Arriba Juan M. Laplacette la tarde de su debut en Concordia II. En
la de abajo, Fabían Pérez aconseja a su hijo antes de salir a pista.



La primera mitad del año cerró en Concordia, una de las dos mejores definiciones
del año. La final estaba para cualquiera. La ganó Fulini haciendo la maniobra perfec-
ta, una maniobra que será difícil volver a ver con las reformas que le harán al trazado
concordiense.

Otra vez fueron 14, como en Villaguay. Debutó el esperancino Tomás Kern, de muy
buena labor, ya que terminaría séptimo. En la anterior lo había hecho Mateo Lang,
hijo del excampeón de CE 850 Fabricio. Fomó a partir de entonces casi un tándem de
novatos carrera a carrera con el santafesino Kern.

Esta final, tras la serie que Borgert le había "sacado de las manos" a Segu Barroso,
la ganó muy bien el uruguayense Fulini, entrando escolta el ramirense Borgert y
tercero el luquense Barroso, en la que fuese la oportunidad más cercana de ese
primer triunfo que se le negó.

Otro detalle para destacar es que se ausentó Schmukler, y el cuarto lugar de Juan
Leonardelli, a expensas de Facu Latute, quinto por tercera vez y cinco veces entran-
do en el "top-six". A esto hay que resaltarlo porque pocos le dieron el valor que se
merece. Por su parte, Bauti Cicognini cerraba su mejor labor en el undécimo lugar.

La segunda parte del torneo solamente tuvo en común a Villaguay con respecto a la
primera. Para empezar, la sexta en Concepción, inaugurando el circuito más extenuan-
te del año, que no tiene variante corta para los más chiquitos.

Allí se vio la mejor del año, otra vez con cierre estelar a cargo de Agustín Fulini. El
arranque del año de "Chapita" no fue malo, pero no era exactamente lo que él había
imaginado. Con estas dos victorias consecutivas se ponía en carrera nuevamente hacia
el título.

Curiosamente, se le escapó la pole, que por tercera vez consecutiva y cuarta del año
quedaba en poder de Borgert. Sin embargo, la serie fue fantástica, definida en el
cierre de la recta opuesta,  en los últimos metros a favor del ramirense. Como se le
había colado Segu Barroso, al uruguayense le quedó una lección para la final que
aprendió rápido: si quería ganar tenía que cuidar la cuerda en ese sector.

Y así fue. Volvieron a intercambiar las posiciones, manteniendo en vilo a todos los
presentes, sean familiares, amigos o simples espectadores. El último intento era
en la séptima vuelta (los más chiquitos corrieron a ocho) y le salió bien. Manu
reaccionó, pero no le alcanzó, llegaron casi a la par, con 071 de ventaja para Fulini.
Un carrerón.

Otra actuación destacable fue la de Benjamín Traverso, que dejó sin tercer podio
consecutivo a Segu Barroso en aquella memorable carrera. Juan P. Leonardelli
repetía el quinto lugar, prevaleciendo sobre Laplacette. Regresó con escasa fortu-
na Uriel Schmukler (7º) en un fin de semana plagado de problemas en su planta
motriz. En este 2017 será uno de los grandes candidatos, dejando en todo el 2016
la impresión que estaba para ganar.

Uriel Schmukler y una imagen que se repitió más de la cuenta en Escuela y Promocio-
nal. Cambio a contrarreloj de batería (en otros casos fue de bomba de nafta) porque
el motor alquilado a la fiscalizadora no quería arrancar. En la foto, en Villaguay.



El debutante de la sexta fecha fue José Ignacio Herrero. Abandonó en la final luego
de entrar octavo en la serie. Siempre hemos dicho que para hacer debutar un nene,
Gualeguay por su sencillez debería ser el circuito elegido. Concepción es tortuoso,
difícil, y encontrarle la vuelta (con el pie, no "tomarle la mano") a un motor
centrífugo no es poca cosa. Ni para un adulto que se sube por primera vez.

Gualeguay, los días 3 y 4 de setiembre, fue la fecha récord de anotados (16) también
de debutantes. El clima no acompañó. Frío, ventoso, con nubes amenazantes el
domingo, y salvándose de la lluvia el sábado (fue algo increíble porque en el resto
de la provincia llovía) dio toda la impresión que San Pedro le dio una tregua a la
"Ciudad de los poetas" para que se luzca.

De entrada nomás, que un intendente esté presenciando las acciones es poco frecuen-
te. La explicación viene del lado del Rally, del que Federico Bogdan fuera participante
dos décadas atrás. Como dijimos en la entrada anterior, los trabajos que la Comisión
Kartódomo encaró, sorprendieron gratamente.

Entre paréntesis, Gualeguay es el único circuito con servicio de mozas en el corazón
del patio de boxes, y cuida los sanitarios (faltaría una tercera unidad) como Concep-
ción o Concordia. Los accesos al circuito -son dos- no fueron un obstáculo, a pesar
del clima hostil.

Llegaron al K.E. en esta fecha Ayrton Elías Pérez Cuenca, hijo de Fabián Pérez y
nieto del legendario "Perico" Pérez, dos glorias de la Fórmula Entrerriana, y
Nazareno López, hijo del piloto de Citröen Competición oriundo de Gualeguaychú.


Al primero le fue bien, aunque tuvo que "aplacarse" poco a poco desde las pruebas
libres, como suele suceder. "Naza" hizo sus primeros pasos absolutos.

Fecha récord, con 16 karts. Se usó en esta ocasión el circuito corto, como venía sien-
do característico en el sur. La primera serie fue otro mano a mano que ganó Borgert
por 012 a Fulini. Desde nuestro punto de observación no fue posible apreciar al
vencedor, llegaron a la par. en la segunda, Omar Ríos fue contundente.

Tras un inicio en que quisieron seguirle el paso, Ríos se cortó para ganar con
suficiencia, en la que fuera su anteultima carrera en Escuela. A la pelea por el
segundo lugar la ganó -cuando no- Borgert, tercero Fulini, cuarto Traverso y
quinto Segu Barroso. Pérez terminaría noveno y López se quedó con las ganas
de terminar.

Regresados a Villaguay para la octava fecha, tras casi dos meses de inactividad
debido a las categorías nacionales que modificaron todo el calendario (la tantas
veces criticada segunda llegada del TC a Concepción) esta vez el clima acompañó.

El parque se mantuvo, 16 karts. Mostró también algunas reformas, canalizaciones
para que no se inunde el predio, aunque en Villaguay habrá que seguir trabajando,
pues la composición de la tierra no los ayuda. A tal punto que algunos sectores de
la pista muestran grietas. Insólito en un circuito tan joven.

Las cosas parecieron encaminarse para Uriel (pole) si bien la punta no le duró mu-
cho, exactamente medio circuito tardó Borgert en "decidirse" antes que el resto.
El ramirense se llevaría serie y final. En esa tarde en la "Ciudad de encuentros"
se pudo apreciar la mejor labor de Benja Traverso (2º) que le había arrebatado
la primera serie a Fulini por apenas 089.

Detrás del inalcanzable Borgert -que en la segunda batería le había sacado dos
segundos por vuelta a Omar Ríos- y de Traverso, el octavo podio consecutivo de
"Chapita" que al igual que "Manu" nunca se bajó de él, con la salvedad que el
futuro campeón se anotaba su cuarta victoria, contra dos del uruguayense.

Omar Ríos se despidió de Escuela ganándole la batalla por el cuarto lugar a Segu
Barroso, pero sin alcanzar ese rendimiento superlativo que tuvo en la anterior
fecha en Gualeguay.

Más atrás, el duelo de novatos, en el que Juan M. Laplacette impuso su "poquitito
más" de experiencia para controlar a Ayrton Pérez, en tanto Schmukler (el motor se
le paró en la serie) desde el fondo alcanzaba a entrar octavo, delante de Juan Pablo
Leonardelli, que debió largar bien atrás por haber llegado tarde a la cita e día anterior.

El debutante Valentín Coffy no logró alcanzar al villaguayense Nicolás Beltrame,
quedando cerca de su primer punto ganado en carrera. En definitiva, en los vericuetos
de Villaguay, Borgert le sacaba a Fulini una ventaja que sería determinante para la
posterior definición.

Así llegamos al Pre Coronación, en Gualeguay, que si bien no terminó de consoli-
dar el tan criticado acceso porque el clima no le permitió dar continuidad a los
trabajos -se adujo- dentro del predio volvieron a sorprender con más obras, por
lo que a partir de esta fecha el predio cuenta con duchas sin improvisaciones,
además de patio de comidas y sanitarios. Para destacar, por el poco tiempo entre
una fecha y otra. Como siempre decimos, el capital que genera el automovilismo
debe "regresar" en obras, y en este caso se cumplió con creces.

Gualeguay sería el inicio del doblete final de Fulini, y también sede del "blooper"
más comentado del año. Resulta que al finalizar la prueba, oyendo a unos, desoyen-
do a otros, el Comisario técnico se equivoca feo al excluir al ganador por conside-
rar que la cadena no cumplía con el paso reglamentario ¡siendo que este es libre!

El bendito "Anexo" para las otras categorías, que no era válido para Escuela, puso
en evidencia que ni los Comisarios suelen leer a fondo los reglamentos. No solo
los periodistas nos equivocamos...

El asunto es que Manu Borgert fue declarado ganador, comenzaron los festejos (tal
vez apresuradamente) al mismo tiempo que el padre de Fulini apelaba.  Hasta un
recibimiento en Ramírez para el pequeño "campeón" hubo.

Días más adelante, la F.A.E. hace lugar a la apelación, declara ganador a Fulini, y
de un día para otro, Manu quedó a un punto de la corona. "No valiop" como
dicen los nenes con exceso de peso jugando a la mancha en el patio de una escuela.

El fin de semana, que el domingo amagó con cielo nublado, había sido todo de Agus
Fulini. Uriel Schmukler al fin logró regresar al podio (3º) y Julián Berti regresó
con un cuarto lugar, tras ausentarse en Villaguay.

Para Juan M. Laplacette significó el mejor puesto logrado (5º) en una particular bata-
lla con Ayrton Pérez, que recuperó terreno tras un intento fallido (6º). Mantuvo en
algún momento de la final un cuelo con Valentín Coffy -duelo de "hijos de"- que
hizo sonreír a más de uno.

Disconforme con el recargo que le aplicaron, Segu Barroso (9º) se ausentaría en
el Coronación. "Me dijeron que sobrepaso por sobre el piano no vale, y el piano
forma parte de la pista ¿Quién los entiende?" protestaba a este cronista el padre
del luquense.

Así pues, se llega a diciembre y el Coronación en Concepción, o "Uruguay" como
le decimos los entrerrianos. Sábado con chaparrón, domingo a pleno sol a partir de
media mañana. Demasiado calor para nuestro gusto, pero era la última, la fiesta.

Fulini tenía que ganar todo y Borgert entrar cuarto en la serie. Fue por más, vista
la irregularidad de sus rivales en pista, y de a poco fue escalando al segundo puesto,
más que suficiente para consagrarse -ahora sí-  campoeón entrerriano 2016.

Manuel Borgert ganó 4, fue escolta en las 6 restantes finales. Ganó seis series y
registró 4 pole position. Fue una "guerra" de efectividad, pues lo de Fulini fue muy
bueno también: 4 victorias, 3 poles tres series. Nunca bajó del tercer puesto en las
finales. A nuestro entender, la diferencia estuvo en las series, en las cuales Borgert
cuando no ganó, entró escolta ¡Creer o reventar!

Quedó entonces, la corona en buenas manos. En el Coronación Uriel repitió el podio.
Valentín Coffy logró un impensado cuarto lugar en su tercera incursión, eso sí,
aprovechando las ausencias de la fecha (el mismo fin de semana cerraba el KRP).

También  Nazareno López (8º) hacía su mejor final, entrando otra vez Leonardelli
quinto, sexto Berti y séptimo Laplacette. Chicos que seguramente veremos en los
puestos de vanguardia en este 2017.

A grandes rasgos, esto sucedió con Escuela, la puerta de entrada a este sacrificado
deporte, que no siempre asegura un primer paso sólido y exitoso. Tenemos el ejem-
plo de Giovanni Elizalde, el chico de Basavilbaso que "desapareció" del karting (y
de toda actividad mecánica) reapareciendo en el TC Pista Mouras un buen día.

Y a lo largo de 12 años de seguir la actividad provincial, vimos surgir en Escuela a
muchos, como Federico Paoloni, Matías Guiffrey, Agustín Debrabandere, etc.

Pero también vimos pasar al concordiense Juan M. Cedro (campeón) al larroquense
Tadeo Campostrini, o al "monarquita" que hizo resaltar en el mapa a San Cipriano,
Agustín Guiffrey, que luego dejaron la actividad y nada sabemos de ellos.

Algún día vamos a poder decir, fuimos testigos de los primeros pasos, de la primera
victoria, del primer cetro de estos pequeños pilotos. Por ahora, es tiempo de disfrutar
de sus sorprendentes e innegables condiciones.


@AleSpizzirri
(rumboalpodio@gmail.com)


















sábado, 28 de enero de 2017

Balance 2016 (Parte 1) Un año histórico para el K.E.


EL ANÁLISIS DE LA TEMPORADA RÉCORD - KARTING ENTRERRIANO 2016


La temporada 2016 fue histórica en muchos sentidos. Por la cantidad de participan-
tes en cada una de las divisionales, por el parque que presentó en cada fecha (el
récord de 227 será muy difícil de batir) que lo colocó apenas por debajo del karting
cordobés, por las mejoras en la infraestructura de los circuitos, por la labor de la
gente en que la F.A.E. depositó toda su confianza (léase A.Z.K.R.U.) que renovó el
equipamiento técnico como jamás antes se había "invertido", por el interés que
concitó de parte de los intendentes de cada ciudad que pisó (excepto Paraná) y
en lo deportivo, tal vez lo más destacado haya sido la consagración de una campeo-
na entrerriana,  la señorita Sofía Percara (foto).


   Saludo de su hermano Juan Manuel y su padre Carlos, artífice principal del título,
   apenas finalizada la final del Coronación.


Hay que sopesar con frialdad el fenómeno del karting 2016, porque no solamente el
campeonato provincial existió. Los intentos de la entidad madre de afiliar a los
restantes torneos zonales, encontraron más promesas que realidades, siendo el Karting
de Asfalto Gualeguaychú (KAG) el único en sumarse. Con éste serían tres o cuatro
los cobijados por la F.A.E. en tanto el más exitoso, el del Victoria Auto Club, sigue su
camino.

Los pilotos afiliados que compitieron allí no fueron sancionados como se prometió. En
ese mismo orden, el torneo del "Centro entrerriano" (Lucas González, Tala, etc.) y otro
menor del norte de Concepción del Uruguay siguieron con la suya. En contraste, el
K.R.P. logró concretar su calendario, lo que lamentablemente no logró K. Chajarí, tal
vez por la inexperiencia de la renovada comisión, más que por la crisis económica que
pegó fuerte en Entre Ríos.

Iniciamos así el balance 2016 del K.E. porque una mano ata a la otra. La emigración
de toda una camada de pilotos de Chajarí y la zona al K.E. "desnutrió" al K. Ch. en
cambio, la "pléyade" de kartistas de Victoria y la zona que ingresó al provincial, no
afectó demasiado al torneo victoriense, más allá de la declinación hacia fin de año
que todas, sin excepción, debieron sufrir. Y que es un clásico, dicho sea de paso.

Yendo al grano, al análisis lo tenemos que dividir en tres. Institucional, deportivo y
técnico. La primera parte de las nombradas será objeto de esta nota.

BALANCE DE LO INSTITUCIONAL

Todo un desafío fue encontrarse con  más de 220 karts en las primeras dos fechas,
encontrando a la dirigencia tan atareada que sería injusto reprocharle algún que otro
error. Se fueron corrigiendo detalles, hasta llegar a la tercera en Paraná, con una canti-
dad de gente acompañando a las dos centenas de pilotos que serían la envidia de otras
categorías "de autos". A pesar de la nula difusión en la capital, fue algo grandioso.

Una imagen que ya no veremos, la 110 Mayores. Los Olivieri precedidos por
Jorge Lambert, en la clasificación del Coronación en Concepción del Uruguay.


Y el mismo fenómeno "se paseó" por otros kartódromos. Villaguay estrenó las mejoras,
que se hicieron para recibir la fecha del Argentino, y le vinieron muy bien. La lluvia
arruinó en parte la gran fiesta, con un sábado que rozó el desastre, pero bienvenida sea
pusto que nos permitió comprobar que en Villaguay se puede correr en esas condicio-
nes extremas, siempre y cuando se hagan más trazas de las callecitas del patio de boxes.

No es que esté mal, lo que pasa que una cosa es recibir 40 karts de un torneo, y otra muy
diferente, 200 más los 300 o más vehículos, entre ellos un centenar de pesados, que se
ubican en un extremo, tanto en la "Ciudad de encuentros" como en Gualeguay,

Cuando visitamos la bella "Ciudad de los poetas" casi se repite la historia, pero la lluvia
"de verdad" decidió esperar al K.E. (a Dios gracias) y todos pudieron salir sin mayores
inconvenientes del predio. Aquí es forzoso citar la "complicidad" del intendente Bogdan,
que tras su paso por el Rally Entrerriano en su juventud, sabe muy bien cuál es la rela-
ción entre deportes, turismo y beneficios para la ciudad que gobierna.

Su apoyo a la comisión de allegados que regentea el "kartódromo internacional Jorge
Frare" fue fundamental, para las reformas y mejoras que se hicieron durante todo el
año, entre otras, sacaron el árbol más cercano a la recta principal, que era todo un
símbolo, un ícono del lugar. Es más, parte del kartódromo se usó en un Super prime
del "Rally de Gualeguay" como en su momento supo hacerlo Villaguay, y lo hace
Concordia desde los tiempos de Nadia Cutro navegando a su padre Oscar.

No nos cansamos los periodistas de predicar que las categorías deben saber "venderse"
(promocionarse) por suerte hay gente que va entendiendo cómo viene la mano.

Ellos también fueron protagonistas. Nuestro homenaje al cuerpo de banderilleros
"Gualeguay Pistas" que una vez más cumplieron con su tarea con su reconocida
eficiencia.


Si bien cada segundo paso por un mismo escenario no repitió el suceso de la primera
vez (Concordia tuvo tres pero es un caso aparte) siendo más notorio el caso de Concep-
ción, donde el contraste fue grande -tal vez por lo extenso del predio se note más- con
toda seguridad podríamos decir que en ninguno de los casos el K.E. quedó en deuda,
en lo que respecta a los espectáculos brindados a quienes pagaron la entrada.

El déficit apareció por otro lado, en el defasaje permanente entre lo visto en pista y
los resultados finales, tras la verificación técnica. Es normal que haya desclasificacio-
nes pero ¡17! en una misma divisional, en una fecha, ya no. Eso ocurrió en la clase
"B" en la tercera visita a Concordia, la última para algunos pilotos, que se alejaron de
la categoría o regresaron  a su zonal, como el caso de Juan Iribarren, que repitió el
cetro en el K.R.P.

Cuando parecía que la fiscalizadora había perdido el norte en la parte técnica, por las
denuncias cruzadas y el permanente descontento de los pilotos con el técnico actuante,
llegó la mano oportuna de la F.A.E. (rapidísima de reflejos) que le hizo recobrar impul-
so, adoptando sencillas medidas, como la provisión de CDI, o el sorteo de los neumáti-
cos en las categorías de 2T, que a más de uno le hizo preguntarse ¿Porqué no lo habre-
mos implementado a principios de temporada?

No logró sin embargo enderezar el tema de la técnica y sus métodos para mediciones
"de potencia" con los bancos de la marca Resio, los correctores según atmósfera y
los restantes "chiches" que se adquirieron. A esto lo vamos a tocar con más detenimien-
to cuando hagamos el análisis de lo técnico.

En líneas generales, fue un año magnífico, que les permitió crecer a todos - no solamente
a los pilotos- pues tuvimos nueva gente en el área de la fiscalización deportiva; el servi-
cio a la prensa siguió mejorando (Perika Cauzzi descubrió que existe Twitter entre otros
grandes logros) y carrera tras carrera el cronometraje contratado se fue superando, al
irse entendiendo las partes involucradas.

De las más de mil fotos que sacamos, elegimos esta panorámica. Villaguay bajo
la llovizna, cuarta fecha. No fue determinante en carrera, sin embargo.


Si miramos para atrás, cuando dependíamos de una computadora, un mouse y un grupo
electrógeno ¡cuánto hemos progresado!

No todas son flores, obviamente. La decisión de eliminar la 110 Mayores, una de las
divisionales emblemáticas del "boom" del karting de 4T, no cayó bien entre los pilotos
que hicieron un tremendo esfuerzo por estar presentes. Fue una de las que mejores
espectáculos brindó, y quizás haya sido históricamente la más accesible de las ocho
clases en que se dividía el campeonato provincial.

Hubo también demasiadas quejas hacia el proveedor de motores para Escuela y Promo,
que el cronista fue recolectando de boca de los padres o concurrentes de los pilotos,
aunque es difícil determinar muchas veces el asidero de las mismas, puesto que entra
en juego la experiencia o habilidad mecánica de cada uno de los equipos, amén de
la del piloto para "sacarle el jugo" al motor.

Por educación, escuchamos "las dos campanas" y no emitimos juicio al respecto, pues
como suele suceder, en muchas cosas la razón le asiste a una parte, y en otras, al
motorista (Sr. Ducret). De una cosa estamos seguros. 20 motores con similar potencia
es improbable obtener. El sorteo, que hemos presenciado infinidad de veces, tiene un
procedimiento impecable, Lo que sí: queremos ver más seguido el bolillero.

Comisario deportivo Sr. Pinget y motorista Sr. Ducret en el sorteo de Villaguay I.


En síntesis, quitando el errático, ecléctico comportamiento del comisariato deportivo,
que en más de una ocasión tomó decisiones acicateado por la parte deportiva, que
dio lugar a reuniones y votaciones, como la que se hiciera en Villaguay para la octava
fecha (casualmente los dos pasos por Villaguay del K.E. dejaron mucha polémica) se
podría decir que 2016 fue el año donde todo salió redondo, los números hablaron por
sí solos: 197, 5 karts de promedio por fecha.

Seguir por esta buena senda es el desafío. ¿Seremos capaces de lograrlo?

@AleSpizzirri

miércoles, 25 de enero de 2017

Karting: Espectacular arranque del Nocturno en Chajarí

Toda la comunidad fierrera de la zona se hizo presente en Chajarí el pasado
sábado, para la fecha 1 del mini-torneo que nosotros bautizamos "Nocturno"
a secas, en el kartódromo del Club de Volantes Chajarí. Buena cantidad, tanto
de participantes, como de público, en una fresca noche, como si el clima se
hubiese querido asociar a la fiesta.


Para los pilotos es una oportunidad de volver al ruedo, tras largos 50 días sin
actividad. Los que no tienen la posibilidad de estar en Camboriú de vacaciones,
también encuentran en este torneo la oportunidad de volver a reunirse, compar-
tir la pasión y en más de un caso, probar suerte, debutando en la actividad.

La vedette del torneo será la 150 Libre, una interesante opción para los que son
partidarios del trabajo, sin absurdos límites de potencia. Siempre hemos cuestiona-
do en esta humilde hoja el banco, porque son muchas las restricciones tendientes
a "emparejar" las chances. Franja etaria, lastre, reparto de CDI oficiales (en el K.
Chajarí no se puede competir con uno propio) ¿Para qué agregarle más?

Lo cierto es que en la 150 Libre hay libertades en pistón, cruce de levas, etc. que
a más de un preparador le podría interesar. La cifra de 51 inscriptos, lo dice todo,
para una fecha inicial.

El triunfo de Luca Rausch en la 110 cc fue lo más trascendente de la noche. El
jovencito que regresó a la tierra compactada tras su muy buena temporada en el
K. Entrerriano, donde registrara su primera victoria en la 110 Promocional, lo que
le dio cierta experiencia, ante chicos que hace mucho que están en la categoría.

Se llevó la final. cuando todo parecía estar dado para que la gane Esteban Lucero.
El piloto de TZ850 y K. Entrerriano (también supo ganar una en el 2016) había
sido dominador en la serie, que se largó pasadas las 22 y 30. La 110 presentó la
misma cantidad que la última del K.E. 12 karts.

Iván Percara regresó a su viejo amor, el zonal en el que surgiera hace 15 años atrás.
No tuvo rivales. en la 150 "A". Gastón Borghesan y Nicolás Scatolaro, sus escoltas,
no hicieron más que resaltar el logro del actual piloto de Fórmula Entrerriana.

                            Iván Percara: "Ya ni me acordaba lo que era ganar"...


Martín Piana le sacó la final a Juan Manuel Percara, otro que se sacó las ganas de
competir, resultado ganador en la serie,  en duelo aparte de dos pilotos
experimentados, que compiten con éxito en el Entrerriano, en la histórica primera
final de la 150 Libre.

También numerosa (15 karts) fue la 150 "B" que cerró la actividad a eso de las 2 de
la madrugada. José Comparin se la ganó a Rodolfo Rolon, los dos ganadores de
sus respectivas series. Rolon partió en el cajón 1 pero no pudo seguir aguantando
los embates del campeón 2015 de la "B".

La maniobra, en la sexta curva, fue exquisita, lo mejor de la noche. Había cierto co-
no de sombra entre las curvas 5 y 6, por lo que llegar a ese "codo" de 90 grados
era medio a tientas. Comparin apareó a Rolon en ese trecho, saliendo mejor de la
curva 6 por afuera, para entrar a la parte de las veloces "eses" en primer lugar, del
cual ya no sería desalojado.

Lamentablemente no están disponibles los resultados en la página de la categoría,
ni en la "fan page" de Facebook, para poder ofrecérselos a todos Uds.

Diremos por nuestra parte, que las más de 20 luminarias desplegadas a lo largo del
circuito causaron grata impresión entre el numeroso público presente. Pilotos de
Corrientes que estaban alejados de la categoría, como Damián Zaupa, y otros que
vinieron de lejos, Federal y La Paz (como el ex TC850 Roberto Airaldi) le dieron
a la primera cita un realce que en ninguna de las seis o siete fechas del campeonato
"regular" se pudo apreciar (*).

   José Comparin en la técnica. El triunvirato de autoridades estuvo impecable.


Gran parte del mérito se lo lleva la organización, que contó con el retorno de los
más experimentados, ese grupo o clan que había dado un paso al costado, "un año
sabático" durante el 2016, y se notó demasiado.

Solo 2 chiquitos en la Escuela 110, que giraron a modo de presentación para sacar-
se la ganas, nada más. Está latente la posibilidad de "renacer" la divisional, que no
compitió en todo el 2016 por falta de al menos siete interesados.

En síntesis, ya estamos deseando la segunda, en febrero (fecha a designar) para
poder hacerles una mejor cobertura. Y si Dios quiere, con todas las posiciones.

Retomaremos este tema en una entrada, cuando podamos contar con los números
oficiales.



@AleSpizzirri

Nota (*) Según comentarios de muy seria procedencia, la segunda visita a
               Federal en 2016 no debió haber entregado puntaje, por la cantidad de
               irregularidades en el cronometraje.


martes, 20 de diciembre de 2016

TP1400: Despidiendo el pollo en la Cena con el año

No vamos a andar con falsos pudores. La Cena del Auto Moto Club Concordia en
el coqueto Salón de Usos Múltiples es el acontecimiento del año. La esperamos,
valga la redundancia, durante largos 12 meses. Sudamos la gota gorda, subimos
escaleras, corremos a la grilla, bajamos a parque cerrado, nos metemos "de prepo"
en la técnica, y escribimos hasta la madrugada con la finalidad de (además de
cumplir con las obligaciones, o el director se enoja) estar presentes en esta cita de
honor a fines de año, rodeado de los mismos amigos de siempre.


Vamos a ser prolijos. La invitación era personalizada, había que confirmar, para
recibir la tarjeta en la entrada. Primer objetivo, conseguir transporte a la hora indica-
da, el sábado 17 a las 21 y 30. Calor infernal, el remisero nos mezquinó el aire
acondicionado. Quería "plus" y se lo negamos, puesto que las monedas las tenemos
comprometidas en la Colecta por los niños descalzos de Villa Calzada.

- Bueno, pero se te podrían caer algunos de 2, o de 5...
- Negativo. Se los prometimos a los Alegres Musiqueros del Barrio El Silencio.

En fin, costó un poco, pero llegamos. Primera sorpresa. El Fiat Uno del campeón
Orellana brillaba en la entrada, convenientemente iluminado para que le dé en el
punto exacto, el logo de su sponsor, la empresa de viajes de turismo de "Juanma"
Guará. Y a su lado, el noble kart que Luis Andrés Letroye llevó a la corona del
Entrerriano tras diez fechas de darle y darle a diestra y siniestra.

Primera pregunta sin respuesta ¿Porqué no estaba también el del subcampeón
Rodrigo Avit, que debutó allí mismo en un torneo nocturno? No levante la voz, que
estábamos de fiesta y no se podía (teóricamente) hacer preguntas fuera de lugar.

Muy amable, nos espera en la recepción el colega Mario Pastorini, que es el C.M.
de prensa de la APTS, y los tres grandotes de la puerta nos entregaron la tarjeta
amarilla, con un número para los sorteos y un talón para la consumición. Punto a
favor, teníamos una bebida gratis. Sería cuestión de administrar bien los talones.

Llegamos a la mesa de los periodistas, vemos con desagrado que era la nro. 13, lo
ponemos boca abajo, por si las moscas... ¿vio? Ninguno de los caballeros de la
noble Legión de los Temidos Escribas es supersticioso, pero hay que respetar las
ancestrales costumbres heredados de nuestros antepasados, los que se entintaban
los dedos escribiendo en ruidosas máquinas de escribir...

"¿Estamos todos?" - preguntó uno, manoteando la primera gaseosa que encontró en
la mesa, con total desparpajo.

"Eh, no. Me parece que falta el gordo. El director no lo deja salir hasta que no termine
los textos" alertó uno. "¡Uh! Cierto, Es el único matutino que sale también el domingo"
acotó otro, como para matar el tiempo, porque eran casi las 22: 30 y todo seguía en
veremos.

Apenas cuatro en la mesa y ya no sabíamos a qué polémica citar ni que categoría criticar.
La maniobra de Werner, el séptimo de Ortelli, las posibilidades de "Potito" Debrabandere
al día siguiente, lo bien que anda Ronconi, si Rosberg es un "pecho frio" ... esos temas
más o menos obvios que se suelen traer a colación como para "romper el hielo".

En el borde mismo que separa la intrascendencia del aburrimiento, nos pusimos a "relo-
jear" por las mesas, que ciertamente no estuvieron tan concurridas como esperábamos.
A ver...

El clan Lound en primer plano, en el lado opuesto al nuestro, contiguo a la larga mesa
de los campeones, en la que se alineaban José y su encantadora mujer, Fabiana. Bien
rodeado por los Pierini que fueron con sus respectivas esposas, pero sin las hermanas
menores de Facu y Nico, que habían hecho ballet en el Odeón pocas horas antes.

Javier Huerta, Daniel Peliquero, Yamil Abdala, Alejandro Pellegrini... faltaron dos de
sus pilotos, y uno del lote de mecánicos.

En la mesa del centro, todos los familiares de Gustavo Francois, algunos de ellos llega-
dos de Santa Fe para la gran Cena. Walter Barbieri, su esposa, y la inseparable perrita
dachshund. También Jorge Barbieri, y su familia, involucrado al máximo en la organiza-
ción como siempre. Única ausencia, la del secretario Claudio Saloj.

Un poco más atrás, divisamos a los Roncaglione y a Leo Cuenca. Del lado opuesto, se
pudo distinguir a Leo Osengar, su elegante señora (eligió un peinado alto y casi no la
reconocimos a primera vista) con el travieso Gerónimo ataviado de chomba roja. Alta
amistad hizo con Felipe, el hijo menor de Francois, y el nieto de Juan Lound que
guarda un tremendo parecido con su padre, el expiloto Daniel Bruno. Éste fue otro
de los grandes ausentes.

En alguna de las mesas del "far- east" es decir el extremo este del salón, el más
poblado tal vez por su cercanía con la puerta que da a la cantina, andaban Luis
Letroye y su hijo homónimo, el campeón de karting.

Bien por el fondo andaba "Calo" Garnier y por ahí cerca, Gustavo Bonnín y gran par-
te de su familia. "John" el artista, parece que se quedó en Ubajay para no romper la
dieta. Bien ahí, hay que poner en forma el "lomo" para el verano.

Recién cuando se apagaron las luces pudimos apreciar la dulce voz de Ana Paula.



Poco antes de las 23 llegaron Flor Cutro, Luciano Bombaci y Valentino, en el cochecito
por supuesto, instalándose en la mesa presidencial, la más cercana al mostrador de
los mozos, obviamente, presidida por el inefable anfitrión, el "presi" Oscar Cutro. Nos
quedamos sin uñas esperando a Nadia ¡Qué suspenso, Dios!

Con prolija camisa negra, arriba con su característico paso el caballero faltante a la
mesa de los legionarios que por una noche, han dejado de lado el micrófono y el tecla-
do (pero no el bolígrafo y el cuadernillo de apuntes) quedando únicamente como arma
útil para defenderse de la cruda realidad, las respectivas cámaras fotográficas. Bien, la
música se  interrumpió a eso de las 23; 20, buen signo, presumíamos que iba a dar
comienzo una noche inolvidable.

El locutor le dio la bienvenida al Presidente de la institución, Sr. Oscar Enrique Cutro,
par que éste ensaye el discurso de rigor, dando por iniciada la Cena Show. Preparamos
una imaginaria almohada para no dormirnos sobre la mesa (queda tan feo) pero no.

Breve, conciso y agradable fue la verba del "Presi" y no hizo falta ni pestañear. Otro
poroto más a favor, eran las 23: 30 cuando la morochita que había concitado casi to-
das las paternales miradas de los expertos catadores de la Legión, tomó el micrófono
inalámbrico y se puso a cantar, acompañada de un percusionista y un tecladista. Cero
guitarras, que para eso se inventó el sampleado.

Un tanto desubicado, el más serio de los comensales en la mesa de la L. T. E. levantó
por primera vez la voz:

- "Y podrían Uds. decirme que tiene que ver con esta Cena de automovilismo este tema
     de Patricia Sosa" - iniciado así el primer picante debate de la noche. Más picante que
las mitológicas empanaditas de copetín, que desaparecían en segundos apenas el mozo
traía exactamente la cantidad de los integrantes de la mesa.

Al contrario de lo que las tradiciones solían indicarnos (pancita llena, corazón contento)
se largó la primera bailanta, que como suele suceder recién arrancó cuando la primer
pareja "osó" pisar el espacio que hacía de pista de baile. Se contagiaron pocos, de todos
modos.

En cada intervalo, Sebastián hacía el que sorteaba obsequios "para todos" aunque para
la mesa 13 solamente en una oportunidad la supuesta mano de la Diosa Fortuna se
posó. Y no era ni pasaje a Camboriú ni fichas para el Bingo como en aquellos no tan
lejanos buenos tiempos. Cada sorteo era precedido por el anuncio del supuesto donante,
detalle al principio redundante, que posteriormente terminaría hartando.

Cuando nos fricábamos las manos a las 0; 30 pensando que al fin llegaría la hora de
usar el tenedor, la vista se nos nubló por un instante. Es que el par de fisicoculturistas
que generalmente se ocupa de cobrar la entrada de boxes, que se unió a la mesa de
la Legión (ya lo había hecho el comisario de pista, navegante de rally e integrante de
la peña de Ricky Brugada, Néstor Baccon) había empezado el ritual del fernet- cola,
bajo la atenta mirada de los Temidos que aprobaron las proporciones, la temperatura,
la solidez del asa de la jarra y verificaron si la tapa amarilla de la famosa gaseosa estu-
vo bien apretada tras el proceso, hicieron pasar el transparente súper vaso de mano en
mano.

En tono conciliador, a la altura del acontecimiento, el que todavía no estaba enamora-
do de la cantante nos aconsejó:

- Vas a tener que tomar algún trago. No podés hacer quedar mal a los integrantes de es-
ta cofradía" - por lo que hubo que quebrar todas las promesas a la Difunta Correa, el
Lázaro Blanco, el Gauchito Gil, y todos los santos habidos y por haber, cerrar los ojos,
tragar, y tratar de no poner la misma cara que veía nuestra abuela, cuando nos daba
una cucharada de aceite de hígado de bacalao. Gesto de aprobación. Creo. No se distin-
guía bien.
 Se inició el Show-Baile-Show-Cena-Show con la palabra del Pdte. Oscar Cutro.



Seguían los sorteos, casi siempre favorables a la larga mesa del ala norte del S.U.M
lo que hizo fruncir los ceños de más de un legionario, largándose la ya folklórica
sospecha de "un arreglo" entre Sebastián y los comensales de dicha mesa. Pedimos
otro baldecito de hielo para enfriar los ánimos.

Llegó casi al mismo momento que la cantante regresaba a la acción. Con cierto domi-
nio de escena y la intrepidez necesaria en ese oficio, pretendió hacer cantar a sus
espectadores. Algunos de ellos, en la mesa 13, no les podían sacar la vista de encima.

El único que se animó fue el simpático "Carretilla", el integrante del equipo Pierini
Competición, que además de ser los más alegres de la velada, tienen en este personaje
un seguro contra el mal humor.

Pero ya habían dejado atrás las agujas del reloj bastante tiempo atrás la medianoche
del sábado, se largaba la segunda tanda de bailanta, se apagaron las luces del salón,
las sicodélicas y audiorrítmicas del Di Jay comenzaron a desparramar su efecto alucina-
dor en la mesa de los todavía correctos caballeros de la Legión.

No podía durar mucho tiempo el romance del colega con la rubia de estilizada curva,
con ese pico que invitaba a acercarle los labios -se abstuvo, empleó siempre el vaso-
con la gota bajando como si fuera de sudor por la fría y vidriosa superficie... espuman-
te bebida de la marca que distribuye la empresa del Presi "of course"...

Definitivamente, el hombre estaba enamorado. El diálogo (al oído, con ese ruido
insoportable de fondo que algunos llaman "música") así lo corroboró.

- Bastante bien la cantante  ¿eh?

- Bastante no ¡Excelente! Podría escucharla hasta que traigan el pollo.

Y como siempre, dio en la tecla. Por nuestra parte, mirábamos nerviosamente el
reloj y el resto de la morcilla en el plato. Del chorizo, claro está, no había queda-
do ningún rastro. Sacábamos alternadamente el celular para cotejar la hora.

Casi todos en pareja, bailando. La soltería pegando fuerte entre los insobornables
de la Legión, aunque algunos de ellos sean casados. La bebida, que nunca faltó
dicho sea de paso, empezaba a hacer estragos, el sueño se metió en escena sin
avisar, con algunos bostezos.

Como en el "gag" de La quimera del oro de Charles Chaplin, no sabíamos si esas
movedizas sombras que se contorneaban al compás de los bombazos de la música
electrónica eran seres humanos, siluetas femeninas, ancianitos del P.A.M.I. con
vigor de John Travolta o pollos que se movían burlonamente ante los primeros y
vergonzosos ruidos emitidos por nuestro estómago.

¡Esas malditas lucen que enceguecen! Los pollitos y las pollitas levantaban las
alitas ¿O era Pierini? Movían esa parte del cuerpo donde le crecen las plumitas
de la cola (al pollo) una pa' quí, otra pa' llá e involuntariamente lograban que un
caballero "toque la batería" con los dedos en la mesa y otro accione rítmicamen-
te el tenedor contra la susodicha botella.

Se hizo al fin el silencio. Se cortó la belleza del momento cuando el más serio
de los legionarios preguntó:

- ¿Leyeron la letra chica de la tarjeta?¿Qué dice? ¿Cena o desayuno? Eran las 1: 18
    del domingo.

- Acá dice "Cena". Esperemos, caballeros, En una de ésas el pollo viene con medialu-
   nas- respondió el de la extrema izquierda, de espaldas a la mujer de Facu Pierini, en
   la otra mesa, pareja que esta vez sí había salido a la "pista de baile" a diferencia de la
   "primera tanda".

Los ánimos, jocosos hasta esos momentos, fueron cambiando de humor, a la par que
los cupones de bebida se iban acabando antes de tiempo.

- Que nadie caiga en las viles garras de la gula. Pensemos bien. El cantinero puede
   haber recibido el cargamento de pollo a destiempo desde el frigorífico de los
   Bonelli.

- ¿Cómo? Explíquese por favor.

- Digo, caballeros, que suelen existir problemas de suministro. Donaciones de volu-
  men insuficiente, compras de último momento...

- Cierto, cuando llegan vivos da un trabajo bárbaro matarlos y desplumarlos ¿se imagi-
  nan lo que es eso? - la conversación se estaba yendo por las ramas, evidentemente.

- ¡Eso no es nada! dijo el enamorado de la cantante. ¿Y cazarlos? ¿Vieron esos gallineros
  gigantes que hay al costado de la rut..?    pero no pudo finalizar la frase, el boletero le
  acercó la jarra llena hasta el borde del "oscuro brebaje del deseo" para que se calme, o
  se calle.

La instrascendencia de los sorteos, la música de fondo -siempre la misma, como en la
de los Tres Chiflados que se les raya el disco haciendo "play back"- generó un solapa-
do concurso de frases más o menos ocurrentes entre los aburridos legionarios.

Cuatro muestras más de lo bien que la pasaron los asistentes de la Cena- Show.



Al menos, los que fuman tuvieron una excusa para salir afuera a seguir matando el
tiempo (adentro estaba más fresquito, por la generosa ofrenda de los seis aparatos de
aire acondicionado) los demás ni eso. De ahí la calidad de las propuestas.

- Vayamos a visitar a los parrilleros. Nos llenaremos de olor a humo pero podremos
   apreciar de qué pollería uruguayense salieron.

- El "Amanecer" esta paralizado y "Tres Riachuelos" tiene severos problemas financie-
  ros...

- ¡No nos contentemos con eso! ¿Somos de la tierra del glorioso "Comandante Chelo Li-
   ma" o no? ¡Tomemos la cantina en nombre de todos los comensales!

Moción rechazada por falta de quorum. Como quedó dicho, uno había salido a fumar y
otro se dirigió sigilosamente al lugar donde se descarga el subproducto de la libaciones,
por decirlo de una manera elegante. Faltaban dos.

La cantante amagaba con una tercera incursión, lo que hizo retornar a uno de los dos
caballeros ausentes con paso apurado, como si cada golpe de su indomable corazón fue-
se la guía y control de sus delgadas piernas. ¿Tan bella sería esa voz que producía ese
extraño efecto en el colega, cual sirena llamando a Ulises? El más serio de los colegas
permanecía impasible. Dos sillas más a la derecha, el temible escriba miraba sin
disimulo, su cabeza se movía al compás del tema. Por un momento, en vez de sus
ojos semi-orientales creímos ver ese "emoji" que tiene dos corazones rojos en lugar de
ojos.

Y a la inversa, dos sillas más a la izquierda, el de camisa negra (¡quién lo diría!) ras-
paba el bolígrafo contra el cuadernillo de apuntes. Este fue el resultado.

              "Para los autos, los boxes.
                Para los alumnos, el aula.
                Para los pilotos, la pista.
                Y para los Temidos legionarios, Ana Paula."


¿Nada de otro mundo la poesía, no? Pues, hay que ubicarse en el tiempo y en el
espacio. Las 1: 39 de la madrugada, y del pollo ni el olor. Tres envases plásticos de
la bebida originalmente formulada por médicos de Atlanta (EE.UU.) para calmar
dolores de cabeza, y dos de un cuarto de litro del té de hierbas italianas que el
corpulento barman de entrecasa se encargó de transformar en jarras de fernet-cola.

Cuando estábamos al borde del delirio, al que no se arribó merced a los esfuerzos
contemporizadores de los legionarios más sobrios. el inconfundible aroma nos
indicó que las mozas (2) y los mozos estaban sirviendo el pollo prometido. El
reloj digital decía que eran las  01: 41: 39 del domingo 18 de diciembre. Los
niños dejaron de revolotear alrededor de las mesas y se sentaron.

No tuvimos la fortuna de que el coordinador de los mozos empezara el reparto por
la mesa de los campeones. De haber sido así, los Temidos no hubiesen experimenta-
do esa acumulación mal disimulada de jugos gástricos

- "Prefiero la espera de los rallies. Me parece que es más corta" - la sentencia fue del
más veterano de los legionarios, que llevaba largos minutos sin pronunciar palabra
alguna. Por lo general, cuando abrió la boca fue para decir un párrafo irrefutable,
cual maestre de una logia, que -demás está decirlo- la Legión no es. Lo prueban los
invitados invitados a la mesa del periodismo.

El enamorado estalló. No porque Ana Paula se hubiera mimetizado entre los comensa-
les (lejos de la mesa 13) sino porque el animador seguía con su costumbre de mechar
el mismo chivo entre los sorteos.

- Ha colmado mi paciencia. ¡Creo que va por la centésima edición el agradecimiento
  al mercadito de "El afortunado José de calle Diamante"!

En realidad, no usó esas palabras exactamente, pero que estaba harto, lo estaba. Y no
era el único, seguramente.

Los semblantes cambiaron como si fuese la máscara que representa al teatro, cuando
los servidores colocaron el humeante plato del codiciado fruto de las cabañas avícolas,
asado en el punto justo, con la cantidad exacta de "salsa de champignones" (sic) . Eran
las  2: 05 ... la espera había llegado a su fin.

Mágicamente, cesaron los reproches, el tenedor dejó de ser instrumento de percusión.
Los gestos de aprobación más diversos e imaginables desfilaron no tan sutilmente por
los rostros de los seis caballeros de la Prensa. Y de los tres restantes integrantes de la
mesa también. Pocos minutos más tarde, la sensaciones fueron otras.

¿De saciedad? En lo particular, también de despojo, cuando el mozo retiró los platos,
los cubiertos, y todos los huesitos. Noche de comilona para la perrita del cantinero, que
hace poco se quedó sin novio, tras el deceso de "Bujía" el perrito de los hermanos
Fuentes de Gualeguaychú.

Comenzaron los "tics" en los rostros, denotando el nerviosismo porque la entrega de
plaquetas seguía sin iniciarse. Los mozos repartían ceremoniosamente cucharitas en
cada mesa, a las 3: 20 . De imprevisto, el anunciante-animador-sorteador anunció la
presencia y la palabra del "Presi" del Turismo Pista 1400, Gustavo Francois. La parte
más emocionante de la velada iba a comenzar. "A los postres", como indican las
correctas normas en las intachables crónicas que Ud. jamás leerá en este blog, porque
somos alérgicos a las formalidades, más allá de los modales principescos que todo
legionario debe guardar, so pena de ser informado.

Como es natural, también empezaron los disensos y las aprobaciones. Es natural pues
el derecho a la opinión es inalineable, más aún en la mesa de los Escribas.

Uno a uno, surgían de la penumbra, de alguna mesa cuya ubicación (como dice el
Quijote de algún lugar de La Mancha) "no podemos" recordar, los pilotos o bien los
que fueron en su representación.

Eran las 3: 30 cuando la regocijante impunidad que brinda el anonimato fue violada
por el locutor, haciendo pasar al frente a cada uno de los integrantes de la mesa, con
nombre y apellido. No para todos fue novedad, ya que la mayoría conoce quién es
quién... sin duda que este detalle fue muy aceptado por los legionarios por su
innegable efecto sobre sus respectivos egos.

Fue así que nos encontramos, por una vez en el año, con lo roles cambiados. Los
pilotos nos sacaban fotos y los Temidos, abrazados más por juntar coraje que por la
alegría de estar reunidos con permiso del jefe en esa mágica noche, tratando de
no cerrar los ojos a cada destello del flash.

¡Ah! Y con una medalla pendiendo de cada cuello ¡personalizada! Todo un tesoro
para ponerle un marco o pie de terciopelo en minivitrina de vidrio antienvidia...
Quise decir, antirrobo. Gesto que mucho agradecemos. La emoción nos embargaba
más que el almacenero cuando el cobro del sueldo se demora y la cuenta sobrepasa
el límite que en algún desafortunado momento nos autoimpusimos.

El premio "Revelación" se lo llevó Alejandro Cáceres. Fue nuestro (simbólico) pre-
mio revelación, pero del año pasado. Este año bien que pudieron ser electos Pedro
Chiarello o Leonardo Cuenca, que evidentemente, andan más rápido que sus autos.

La plaqueta al auto mejor presentado fue para Ricardo "Calo" Garnier. Ya lo había-
mos dicho a mitad de temporada, fue el más lindo, lejos. En este caso. coincidimos
plenamente.

El reconocimiento "al mérito" fue para Pedro Chiarello. Magnífico en el Coronación,
merecido premio. Fue el mejor Fiat 128 del parque.

La mención "Estímulo" también para premiar el mérito, quedó en manos de Leonardo
Cuenca. Es muy joven y hace todo solo, con un par de colaboradores, por lo que se
imponía un reconocimiento así.

Por ser el "mejor compañero" de la categoría, fue reconocido el de Ubajay (aplaudido
de los cuatro puntos cardinales) Gustavo Bonnín. Tampoco aquí hay objeciones, el
don de gentes del excampeón de Citroen es bien conocido.

Los pilotos y allegados con sus distinciones. En primer plano, el campeón José
Orellana. La foto de la derecha es gentileza de Jorge Barbieri ¿Qué tal salimos?






Seguidamente, se entregaron distinciones de diversa composición física a los 23 pilo-
tos que animaron la categoría. El momento culminante llegó cuando se entregaron las
plaquetas a los primeros del ranking.

Así, Facundo Daniel Pierini recibió la que le correspondía a Martín Miguel Chiraulo.

Néstor Baccon hizo lo propio con el de Ricardo Brugada.

Nicolás Pierini recibió la del gualeguaychuense Sergio Ferroni (el chasis fue modificado
y atendido en el taller del barrio Juan vigésimotercero).

Gabriel Verón (su mecánico) recibió la de Fernando Roude, que inexplicablemente se
había retirado de la Cena. Se llevó con él, por supuesto, a su deslumbrante mujer. Un
pecado que nunca le perdonaremos.

Fernando Pierini se levantó de la silla para recibir la plaqueta que correspondía a Walter
Giovenale.

Francisco "Pancho" Rodríguez, recibió a su vez el estuche con la dorada placa destinada
a su sobrino, Ignacio Daniel Rodríguez.

El pico emotivo, el momento más esperado, llegó a las 3: 50 del domingo pasado. Inés,
la mujer de Gustavo Francois, hizo entrega al "Presi" de la copa correspondiente al
subcampeón.

Y Fabiana, ídem de José Orellana, se encargó de estamparle un romántico beso al "Puma"
al tiempo que le entregaba la plateada copa al tricampeón. El griterío de su equipo fue
ensordecedor, como es imaginable.

Después de la larga sesión de fotos, Gustavo Francois entregó un reconocimiento a su
preparador y amigo de toda la vida, Walter Barbieri. Buen gesto, porque del perdedor
del cetro nadie suele acordarse.

En tanto transcurrían estas peripecias, los mozos repartieron los bombones helados
que hicieron de postre (¡la cucharita era para eso no para ponérsela en la frente!) que
algunos de los colegas, ocupados en la premiación, tuvieron que pedir, porque fueron
olímpicamente pasados por alto. Hubo algún que otro intento de "bis" que no pasó a
mayores.

Cortesmente el mozo explicó que había existencia de la cantidad exacta para los
comensales que ratificaron su presencia, nada más. Nadie se quejó porque quedaban
para sortear los premios más "grossos". Cajitas de botellas de vino frizzé, champañito,
bicicletas playeras y todas esas cosas que se sortean para que "el calavera no chille"
¿Se entiende? Bueno, eso.

No obstante, el legionario de camisa negra que hacía juego con su mocasines no pudo
ocultar más su fastidio.

- ¿Se dieron cuenta?¡Otra Cena más que no ganamos ni un florero!

(¡Ay! Esquiva Diosa Fortuna ¿dónde estarás cuando más te necesitamos?) se pusieron
a comentar y especular todos a la vez y no se pudo registrar a quién le recayó la
responsabilidad de tamaño desaire.

Como si nos hubiese escuchado, pese al intranquilizador sonido, que se mezclaba con la
voz del "sorteador", el castañeo de los maxilares de los ansiosos, y las pataditas a las
sillas de los más pequeños, extendió la bolsa negra con los supuestos talones de números
a la mesa 13, obligando a que uno de los nuestros saque un papelito.

Ni así cambió la suerte, todos los "obsequios" iban a parar a la misma zona de mesas,
en las que San Cono al parecer extendió su manta. Lo del ruido de fondo fue una
bendición, por que más de uno "blasfemó".

La primera de las bicicletas sorteadas quedó en manos de la mayor de las hijas de uno
de los principales mentores de esta inolvidable Cena- Show. El mismo que unos
minutos antes, había acompañado hasta la playa de estacionamiento a Ana Paula, que
se despidió de todos saludando con la mano. El enamorado bajó los hombros, cerró
los ojos y suspiró hondo en aquel instante. Pocos los vieron por ese hechizo inexplica-
ble que los sorteos ejercen sobre las masas, en especial de los que pagaron la tarjeta.

No era nuestro caso. Hubo un intento fallido de hacer una bailanta más, quedando el
tradicional brindis y el corte de la torta gigante para más tarde. Se paró uno de los
nuestros y se despidió. Tenía la excusa perfecta, viajar a la "Bombonera" a cubrir
el último partido del famoso jugador nacido en Fuerte Apache, Ciudadela. Como
las luces estaban semi apagadas, pudo escabullirse sin problemas.

No fue el único sin embargo. Se iban retirando parejas, familias, clanes y barrios
enteros (Bonnín) de a poco, el salón había quedado más grande y ancho que nunca.

Un caballero encendió la luz de alarma.

- ¿Si todos se retiran para quién quedaría la torta?

Nos miramos entre todos, exclamando unísono "¡Para el Burro!"

"Caramba, caballeros, me extraña tanta desconfianza. En la historia de las siete u
ocho Fiestas de Fin de Año esto nunca ocurrió. Siempre se cortó la torta, se brindó
se hizo bis, se pudo comer más de una porción y -lo más importante- se encontró
la puerta de salida tras los sucesivos brindis..."

Por entonces, empezó la sesión de fotos con el marco dorado, las visitas de mesa en
mesa, copa en mano, el vaciamiento de las botellas de champán propias y ajenas,
las "folklóricas" expresiones de buenos deseos con tal de conseguir otra copa más de
la rubia bebida de las burbujas que hipnotizan, etc.

"Levantemos las copas todos" dijo la voz por los parlantes. Eran las 4; 29 y en el
horizonte se divisaba una vaga línea de luz, no era más una oscura noche en la
serena pampa de Villa Zorraquín.

Arriba, las tortas, por las que bien valió la pena esperar. Abajo, el exquisito pollo
a la salsa, cocina de autor. De autor "Toto" por supuesto. Derecha, la presea
yace sobre el cuadernillo de los secretísimos apuntes de la Legión.


En algún momento, entre saludos a pilotos, mecánicos, dirigentes y parientes, el
periplo del Presidente Oscar Cutro recayó en la mesa 13. Se tomaron las fotos de
rigor y se ocultó el cuadernillo de apuntes de la inquisidora mirada del "capus
máximum" que no quiere dejar ningún detalle librado al azar.

Se pronunciaron los cumplidos de rigor respecto a la atención y al menú. Por lo
bajo, era sabido, uno se quejó que no pudo repetir el plato principal.

- Siempre sobra pollo ¿Me van a a decir que no? Nos faltó determinación.
  compañeros.

Por suerte Cutro estaba lejos y ocupado. Eran las 4: 45 . Muy a nuestro pesar, había
llegado la hora de despedirnos. Contadas son las ocasiones en las que podemos
estar juntos, a pesar de los diferentes horarios, cierres de redacción, relevos de
último momento, y todo eso que les pasa a los periodistas que la gente desconoce.

Nos resta agradecer la oportunidad que anualmente nos brinda la gente del T.P. 1400
que hermanó con el A.M.C.C. en esta oportunidad la Cena.

Quedaron, seguro muchos certeros adjetivos, se cayeron de la mesa muchas otras
frases, sentencias, semblanzas. El alcohol disipó en su voluptuosa nube un montón
de diálogos, promesas, romances - nadie se animó a decirle al enamorado que la
cantante tiene novio- juramentos y semillas de tentaciones "non- sanctas" que no
germinaron a Dios gracias.

Diáfano amanecer se dibujaba en el oriente cuando subimos al auto del amigo
que nos regresó a la ciudad, por la avenida Rösch atestada de vehículos, por la
variedad de "recepciones" que había en los clubes ¡Y hasta en el Golf Club!
En fin...

Todo esto ocurrió la noche del domingo 18 en el S.U.M. del Autódromo. Al menos
en la mesa 13 y sus alrededores. Y el deber del temido escriba es reflejarlo, por
eso de que "el periodismo es un sacerdocio".

Y si el "Burro" se enoja, mala suerte.




@AleSpizzirri

NOTA:

El contrapunto de esta crónica fue hecho por los colegas de la mesa de
los periodistas. La licencia literaria es del editor de esta página.













sábado, 17 de diciembre de 2016

Huerta por dos, Orellana por tres

El Coronación del Turismo Pista 1400 se disputó el pasado domingo 11, con un
aceptable marco de público y un parque (19) que pudo haber sido el récord del
año. Como habíamos anticipado, Javier Huerta se llevó la final, siendo esta su
segunda victoria del año, de manera muy ajustada ante José Orellana que con
el segundo lugar se aseguró su tercera corona en la categoría.


El factor principal, que intentó robarle protagonismo a los pilotos, fue la alta
temperatura reinante, más que nada por la S.T. por venir de un par de días mucho
más frescos y ventosos. Ya es común el calor en el arranque y en el cierre del zonal,
hay que tener en cuenta además, que la temporada empezó relativamente tarde.

Ignacio Daniel Rodríguez fue el primer piloto en instalarse en el Autódromo de
Concordia. Lo hizo el viernes a la tarde, cuando los boxes estaban poblados de las
máquinas, herramientas y mecánicos del "Rally de la Naranja".

Se instaló entre ellos y comenzó la silenciosa tarea de alinear, balancear, pesar...
antes de pasar por la Pre- técnica obligatoria. Tanta perseverancia se tenía que ver
reflejada de algún modo, y fue en las planillas de los tiempos.

Aprovecharon lo que pudieron del sábado, en el que el Rally les ocupó mucho más
espacio del que teóricamente le correspondía. Lo importante es que estuvieron y se
mostraron ante un público que -se sabe- es distinto del que concurre habitualmente
a ver las categorías pisteras.

Para el domingo el clima era otro, el habitual, distendido. Casi sin compañía de los
rallistas (excepto el clan Giebert que se "quedó a vivir" hasta el mediodía de ese
domingo) con esa sensación de siempre, que sobra Autódromo para los acompañan-
tes de los pilotos, en esta ocasión con algunas carpas repletas de familiares.

Como no tuvieron el habitual acompañamiento de las motos de velocidad, que ya
habían cerrado su calendario en la anterior, esa sensación de "estamos todos los
que nos conocemos" se agigantó.


RODRÍGUEZ, EL GRAN CANDIDATO

Fue "Nachito" Rodríguez el autor del mejor registro a la mañana. El día había amaneci-
do fresco como los anteriores, pero la temperatura fue subiendo demasiado en los prime-
ros minutos de la mañana, indicio que "el fresquito" había terminado.

Ignacio hizo 1' 29" 628 a 123, 711 Km/h  (el cronometraje oficial usó erróneamente
 3.200 metros de cuerda por eso le otorga fantásticos 128 Km/ h de promedio) dejando a
173 a Walter Giovenale, 318 a Gustavo Francois, 334 a Javier Huerta, y 474 a José
Orellana. El sexto Daniel Peliquero estaba lejos, a 718, apenas 030 menos que Martín
Chiraulo.
         Primera vuelta de la final y Rodríguez al frente. Hasta allí todo era normal.



Fueron 18 las máquinas presentes, con el regreso de Fabián Vinzon, que reorganizó su
equipo, y le cambió parcialmente el color a su Fiat Uno. Gustavo Bonnin y Sergio
Ferroni se olvidaron que se clasifica con boxes cerrados, no fueron a parque cerrado,
por lo tanto su tiempo les fue retirado. Leonardo Cuenca no salió a clasificar.

"Calo" Garnier hubiese sido sexto, pero en la técnica tuvo un pequeño inconveniente
que hizo que deba partir anteúltimo la serie. Se notaron las ausencias de Alejandro
Pellegrini y Agustín Roncaglione. Además, el Fiat Uno muy bien presentado de Javier
Gómez, quedó para el año que viene. Un chasis nuevo que requerirá muchas horas de
ensayos -al decir de David Lound- para que gire en tiempos más o menos competitivos.

Pasó el mediodía y a la hora estipulada salieron las nueve máquinas que animaron la
primera serie. Como es sabido, a pedido de los pilotos, Rodríguez ocupó el cajón 2 por
que de esta manera larga por la cuerda. Francois el 3, Orellana el 4 y así sucesivamen-
te.

Todo estaba dado para que el "poleman" se luciera en esta batería, y así fue. Le costó
un poquito alejarse del tándem Orellana- Francois, es más, al principio fueron un
trencito de tres, en el que Orellana parecía más ocupado en perseguir a Rodríguez
que cuidarse de Gustavo.

Detrás se formó un interesante pelotón formado por Chiraulo, Vinzon, Ferroni y
Scervino. Hacia la tercera vuelta al fin pudo despegarse Rodríguez, mientras que
en el trencito, Scervino ya no podía mantener el ritmo. Más atrás todavía, cerraban
Cáceres y Cuenca. Para el verde de Alejandro (el Fiat Uno, no él) sería éste el último
paso, ya que abandonaría metros más adelante, en la parte interior de la curva 1.

La maniobra de la serie fue la que ensayó Ferroni, bien por adentro superando a
Chiraulo, de modo que cerró la cuarta vuelta en el cuarto lugar. Para la siguiente
ronda (5) Orellana le sacó una pequeña pero definitiva ventaja a Francois. Hasta
entonces habían circulado uno detrás de otro. Ferroni hacía lo propio con el
tándem que tenía detrás, en el que Vinzon atacaba a Chiraulo. Quedó quinto el
Fiat Uno ahora tricolor.

No hubo novedades en el postrer giro, quedando los nueve puntos en poder de
Ignacio Rodríguez. Con los 7, 5 del segundo lugar, José Orellana ampliaba la
ventaja sobre Gustavo Francois en 1, 5. Largaría la final, entonces, con 7, 5
sobre el "Presi" de la categoría. Tenía todo el favoritismo, pero a las carreras
hay que correrlas...

Cuarto Ferroni que había largado último, quinto Chiraulo ante la exclusión por
técnica de Vinzon (tiene un karma) sexto Francisco Scervino y séptimo Leo
Cuenca con el modesto 128, girando en otro ritmo, pero sin perder la vuelta.

Bastaba mirar la planilla de la clasificación para concluír que el gran candidato de
la segunda serie era Walter Giovenale. El Duna que en las especulaciones de las
primeras fechas era serio candidato al triunfo, iba por la despedida digna, convidado
de piedra en la definición, ya que el 2- 3 de Orellana y Francois lo habían dejado en
la misma frontera con la utopía.

Ganando la serie, debía hacer lo mismo en la final, y esperar que a José y a Gustavo
les pase algo, que no lograsen sumar un solo punto más. ¡Ajá! No hay nada que
incite más a los pilotos que esos imposibles que solamente se dan en la películas
-bueno, en algunas finales del TC Pista Entrerriano también, pero esa es la excepción
a la regla- y ahí fue Walter, al todo o nada.

Un tanto más pareja fue esta serie. A Giovenale no le sobraba nada para contener a
Peliquero, Huerta y Brugada, que en los primeros metros se quiso meter en la conversa-
ción. Un tanto más atrás venía Fernando Roude, que en el segundo giro sería desplaza-
do por Ricardo Garnier.

Chiarello, Bonnín y Prelat cerraban el marcador en la vuelta 2, cuando los esfuerzos
de Riccky ya no alcanzaban para seguirle el paso a Huerta. Hizo una buena elección
Brugada, seguir en el ritmo que le permitía el Uno, forzar el paso no rindió.

Así es como en la tercera vuelta, Garnier se estaba acercando peligrosamente a Bruga-
da, en un tren que parecía imparable. Los tres punteros se alejaban de ellos más y más.

En el cuarto giro, ni Giovenale lograba despegarse de Peliquero- Huerta, ni Garnier
podía con la pulcritud de Brugada. Los cuatro restantes pasaban distanciados entre
sí. A la sazón, Roude pasaba solitario, y Bonnín último por un retraso, en el quinto
giro.

En el último se quedó Héctor Prelat, por lo que Bonnín fue noveno. Giovenale ganó
con apenas 447 de luz sobre Peliquero, distancia mínima que en la práctica significó
que llegaron uno detrás del otro. Huerta a la cola del Duna amarillo.

Cuarto Brugada a más de diez segundos, conteniendo increíblemente a Garnier. Estos
dos también llegaron juntos, cinco segundos antes que Roude. En buen romance,
significó esta serie que Walter largaría la final unos siete metros detrás de Rodríguez.

Detrás de "Nacho" largaba Orellana, y detrás del "Puma", Francois. Los dos máximos
candidatos, nada menos. En cambio, detrás de Giovenale, dos convidados de piedra
que nada tenían que perder... Peliquero (le descubrieron una pérdida de la bomba de
agua cuando ya estaban llamando a salir a la grilla) y Huerta, que además, son todos
integrantes del equipo Pierini, por lo que se suponía, no irían a estorbar.

La largada, a Dios gracias, fue normal. El primer paso también (ver foto) Rodríguez,
Giovenale, Orellana, Huerta, Francois... solamente faltaba Cuenca, que posteriormen-
te fuera remolcado en la recta opuesta.

Cuando se aprestaban a cumplir la segunda vuelta, y sin que lo haya apareado en la
recta opuesta a la principal (sin "avisar") se tiró por adentro Giovenale, maniobra
un tanto apresurada, que lo agarró al Fiat Uno rojo doblando. Quedaron cruzados
envueltos en la nube blanca de las gomas bloqueadas.

Abrazo fuerte, así deben terminar todos los campeonatos de este deporte.
José y Gustavo dan el ejemplo. Geniales, los dos.


Por adentro se metió Orellana sin titubear, quedando líder del Coronación. Lo
seguían Huerta, Francois, Brugada, Giovenale, Chiraulo, Ferroni y el resto. Muy
retrasado, Rodríguez entró a boxes. Su hermano abrió la puerta y escuchó su recla-
mo. Algo vibraba mucho en el tren delantero, en la rueda derecha. Fueron a ver y
la llanta tenía los bordes rajados por el impacto. Le hicieron de inmediato la seña
inconfundible del "no va más" e Ignacio cortó el motor. El año para él, había
terminado.

Obviamente, la final siguió. El orden era prácticamente el mismo, en la tercera vuel-
ta del líder Orellana, cuando sucedía esto que narramos. El acoso de Huerta, que no
ocultaba su intención de ganar, se hacía sentir en algunos sectores. Francois los
seguía de cerca, al acecho.

Lo mejor estaba detrás de éstos. Ferroni sentía la escalada de Garnier. Scervino tenía
a dos que no se perdonaban nada detrás: Chiraulo y Vinzon se "aplaudían", volaban
pedazos de plástico en la última curva.

Para la quinta ronda, Garnier había dejado atrás a Ferroni, el sexto estaba unos cuantos
metros más adelante. La escalada del de Villa Elisa no se detuvo allí. Fabian Vinzon
había perdido el pleito con Chiraulo y se puso otra meta, encontrar el modo de superar
a Francisco Scervino, misión imposible cuando hay paridad mecánica.

No abundaban estos duelos, detrás de ellos "desfilaban" solitarios Cáceres, Prelat y Fer
Roude, que se había retrasado. Entre Vinzon y el Fiat Uno verde de Ale Cáceres, el
sorprendente 128 de Pedro Chiarello por delante del de Ubajay, Gustavo Bonnín, que
también circulaba sin referencias cercanas.

A todo esto (vuelta 6) el grupo de punta se había desintegrado. Francois quedó como
jamón del medio, Orellana- Huerta y detrás de Gustavo, Giovenale- Brugada. A Ricky
se le venía Chiraulo, que se había desprendido del lote que encabezaba Garnier.

Siempre con Huerta muy cerca del líder Orellana, la séptima vuelta fue un "pasame que
te paso" entre Francois y Giovenale. Parece que le avisaron a Gustavo que Walter iba a
sufrir un recargo, porque más tarde lo dejaría pasar.

El acoso del Fiat Uno de Martín al ídem plateado de Ricky predecía un inminente sobre-
paso, en tanto en el dúo de atrás que peleaba la novena colocación ya había empezado a
defenderse Scervino de Vinzon. Seguían en la hilera Chiarello, Bonnin, Prelat y Roude,
mucho más cerca del Fiat 128 azul.

Pero aquel acoso de Chiraulo quedó en eso, su ritmo decayó en la octava vuelta, en la que
los cuatro de adelante se le fueron a Brugada, más relajado tal vez al ver que se alejaba
de Martín. Ese bajón de los dos sería la carnada ideal para atraer al voraz Garnier, que
ya los tenía en la mira. Iban ocho giros, quedaban 15 autos en pista. Leonardo Cuenca,
Ignacio Rodríguez y Héctor Prelat habían desertado.

Fabián Vinzon no solamente pudo con Scervino sino que se le tiró al Duna "hirviente"
de Peliquero, al que en ciertas curvas al frenar le saltaba una nube de dudoso vapor.
No tenía paz el piloto del equipo "La plantita voladora" (Scervino) porque a partir de
allí debió contener los ataques de un inspirado Pedro Chiarello. Esto sucedía en la nove-
na ronda, cuando Roude volvió a pasar lejos de Cáceres a quien se suponía debió
haber superado fácilmente por la enorme diferencia de rendimiento.

José Orellana al fin pudo hacer un par de metros de distancia con respecto de su
perseguidor y compañero de equipo, Javier Huerta, en el décimo giro. Insistía
Giovenale con Francois, porque necesitaba descontarle al puntero los segundos
que creía que le iban a imponer como castigo por el toque.

Este giro fue fundamental en las aspiraciones de Garnier, que dejó atrás a Bruga-
da y de inmediato, también a Chiraulo. Buen ritmo el del auto azul, mas los cinco
de adelante estaban muy lejos, a un cuarto de circuito. Más atrás Ferroni, Vinzon,
Peliquero que intentaba seguir a pesar de todo, el áspero tándem Scervino- Chiare-
llo, y los solitarios Bonnin, Cáceres y Roude. Toda la recta opuesta de ventaja a
favor de Alejandro con respecto a Fernando, que no se resignaba a ser último.

La carrera comenzó a cambiar en el undécimo giro, en el que apareció tercero en el
curvón Giovenale. Por este giro, pasó octavo Vinzon, delante de Ferroni y Peliquero.

En la recta principal, otro intento de Chiarello por superar a Scervino, que no prospe-
ró. No era mucho, pero esta disputa mantuvo en vilo a los espectadores.

Giovenale se puso segundo en el duodécimo giro, a tres del final. Scervino seguía
resistiendo a Chiarello, y por la calle de boxes a marcha lenta ingresaba Peliquero.
Una poco artística mancha de aceite "adornaba" el capot del Duna amarillo sobre
la rueda delantera derecha. Gustavo Bonnin heredó la undécima colocación, justo
cuando iba por más y se encontraba relativamente más cerca de Chiarello.

Al puntero Orellana se le acercó Giovenale en la decimotercera vuelta. Había que
avisarle que lo dejara pasar, ya que los compañeros de equipo tenían objetivos muy
distintos. Francois siempre al acecho, por si se perjudicaban entre ellos (1-2-3
para los espectadores, ante la falta de un cartel que recargue o elimine de pista a
Giovenale). Otra sorpresa fue el retraso de Vinzon, que volvió a perder con Ferroni.
Frenaba mal el Fiat Uno, no era el de antes.

Walter Giovenale accedió a la vanguardia antes de cerrar la vuelta 14. Orellana, Huer-
ta y Francois compusieron un trío que exasperó los ánimos en el último giro.

Y bajaron a la par la opuesta en la última pasada. Por adentro Huerta emparejó la línea
del Fiat Uno nro. 4 (no necesitaba otra cosa que llegar detrás de Francois) de Orellana,
que no ofreció resistencia. Cuidó la cuerda por última vez, y se aseguró la tercera coro-
na de su cosecha personal. el "Puma" del barrio La Terminal.

Aceleró todo lo que pudo en la última curva Gustavo, sólo logró ponerse a la altura del
guardabarro trasero. Casi a la par los encontró la bandera a cuadros, la última del año.

Pedro Esteban Chiarello llegó a estar delante de Francisco Scervino. La batalla
le dejó de recuerdo un apercibimiento, primera mancha para lo que promete ser
un "tigre" del volante. La revelación conductiva del año para este cronista.


El resto fue lo que mostramos en las fotos, festejos, saludos, abrazos. Luego, la técnica
mientras unos pocos miraban el River- Boca en la pantalla "long-size" de la cantina y
el "loco" festejo final a eso de las 19 cuando la labor del Sr. Abel Giorgio terminó.

El esfuerzo en un habitáculo con más de 50 grados valió la pena, y los integrantes del
Pierini Competición nos hicieron partícipes de alguna forma, de su merecido festejo.
En el caso de los que no somos pilotos, la sombra había sido nuestro refugio, ante la
furia de los rayos del astro rey.

En otra nota vamos a analizar uno por uno los 23 pilotos de la temporada y  comentar
las conclusiones de este campeonato 2016.


                     GRAN PREMIO CORONACIÓN - TURISMO PISTA 1400                         

           Autódromo "Ciudad de Concordia"- Circuito de 3.080 metros               

            Novena fecha- Domingo 11 de diciempre 2016 - 15 vueltas - 46,2 km                

Pos  Piloto         auto           tiempo/diferencia

1º   Javier Huerta                    Fiat Uno                        22' 49" 624    
2º   José Orellana                    Fiat Uno                         a        896
3º   Gustavo Francois             Fiat Uno                          a 01" 103
4º   Ricardo Garnier               Fiat Uno                          a 08" 670
5º   Martín Chiraulo               Fiat Uno                          a 09" 741
6º   Ricardo Brugada              Fiat Uno                          a 17" 085
7º   Sergio Ferroni                  Fiat Uno                          a  22" 412
8º   Fabián Vinzon                  Fiat Uno                          a 38" 331
9º   Francisco Scervino          Fiat Uno                           a 46" 587
10º Pedro Chiarello                Fiat 128                (no fue suministrada)
11º Gustavo Bonnin              Fiat Duna                        a 1' 05" 113
12º Alejandro Cáceres           Fiat Uno                         a 1' 08" 872
13º Fernando Roude              Fiat Uno                         a 1' 26" 664
14º Daniel Peliquero              Fiat Duna                      a tres vueltas

Abandonaron:

   18 Héctor Prelat                 Fiat 128                      7 vueltas
   2   Ignacio Rodríguez         Fiat Uno                     2 vueltas
   25 Leonardo Cuenca           Fiat 128                       sin paso


Observaciones:
 
    6 Walter Giovenale          Fiat Duna      Excluido por maniobra en perjuicio
                                                                   de la máquina nro. 2 (Rodríguez)

   37 Pedro Chiarello          Fiat 128           Un apercibimiento por maniobra
                                                                    peligrosa en perjuicio de máquina
                                                                    nro. 17 (Scervino).


@AleSpizzirri (texto y fotos)